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Comparando la longevidad de las personas del siglo XXI con las de siglos anteriores, nos damos cuenta que ahora vivimos muchos años mas que nuestros antepasados. Sin retroceder mucho en el tiempo, allá por los años del 1800, el promedio de vida de las personas era 40 años. Hoy en día, el promedio es de 80.
Aunque este gran cambio se debe a factores como las mejoras sanitarias y los avances médicos, también es cierto que el aumento de la calidad de alimentos, su suministro y las mejoras en las dietas alimenticias, han jugado un rol importantísimo en esta gran evolución. Sin embargo, no es suficiente conseguir vivir más años, sino la calidad de vida de esos años, en otras palabras, la salud. Y para esto, una dieta alimenticia adecuada contribuye a una vida larga y sobretodo sana.Estarán de acuerdo muchas personas en que el comer es uno de los placeres más grandes de la vida. Pero no solo se debe comer para darle gusto al cuerpo, sino que se tiene que tener en mente que dicho acto debe ser a la vez beneficioso para el organismo. Y aunque sea difícil de creer, en el acto de comer intervienen los cinco sentidos: El gusto, el cual nos ayuda a identificar los diversos sabores de las comidas; el olfato, que se relaciona mucho con el gusto; la vista, que nos ayuda a ver las formas, colores y tamaños de los alimentos; el tacto, por medio de los labios y el interior de la boca que nos hace identificar las diversas texturas de los alimentos y el oído, con el que identificamos los diferentes ruidos que hacemos al comer diversos alimentos. Una dieta alimenticia adecuada debe contener la combinación de nutrientes que el organismo necesita de manera equilibrada. Tenemos que alimentarnos de forma variada para que nuestro cuerpo reciba todo lo que requiere para su buen funcionamiento, ya que no existe ningún alimento que por si solo contenga todos los nutrientes necesarios para el cuerpo humano. En esto radica la importancia de la variedad.Se recomienda mucho, para mantener una dieta alimenticia balanceada, controlar el consumo de los azúcares y bebidas alcohólicas, ya que estos bombardean el cuerpo de calorías pero aportan muy pocos o ningún nutriente. Sin mencionar los riesgos que conllevan el consumo en exceso de alcohol, como la adicción, cirrosis, cáncer, etc. También el consumir alimentos bajos en sal y sodio, para disminuir los riesgos de desarrollar hipertensión es muy beneficioso para la salud. Así mismo, es también recomendable que la dieta alimenticia sea rica en granos, vegetales y frutas, ya que proveen todas las vitaminas, minerales, fibra y carbohidratos complejos que el organismo necesita para su buen funcionamiento. Y no debemos olvidarnos del agua. El agua es el componente principal del organismo humano y elemento fundamental para que nuestras funciones a nivel celular se realicen efectivamente. El agua debe consumirse con regularidad y no solo cuando se sienta sed, ya que cuando se llega a este momento, quiere decir que el cuerpo esta deshidratado.Por ultimo, además de una adecuada dieta alimenticia es muy recomendable e importante mantener una rutina de ejercicios regulares para mantener un peso saludable, regular el apetito, evitar el sobrepeso y mantenerse en forma.



